El género: ¿Es una ideología?

Encontré en mi Whatsapp la grata sorpresa de este artículo referido por un gran amigo de Costa Rica. El P. Ricardo Acosta comenta de manera muy clara y contundente la naturaleza y consecuencias de la ideología de género:

En la realidad mediática de nuestro país se ha mencionado la existencia de la ideología de género en las Guías de Afectividad y Sexualidad que utilizará el Ministerio de Educación Pública el próximo año, pero poco se ha dicho sobre qué es esta ideología de género y porqué es una ideología.

La teoría de género

Es una concepción filosófica del ser humano que se basa específicamente en una idea sobre la sexualidad humana. Es el análisis de la sexualidad según la antropología del existencialismo francés de los años 60. En resumen el hombre y la mujer son un producto ciego de la evolución material.

La incorporación de estas ideas al mundo de la mujer lo hizo Simone de Beauvoir (1908-1986, la compañera sentimental del máximo exponente del existencialismo francés Jean-Paul Sartre) y que en su libro El segundo sexo(1949) escribió la frase que se ha convertido en un slogan: la mujer no nace, se hace.

El desarrollo de esas ideas es la ideología de género, que elaboran intelectualmente varias mujeres a finales de los años 60 (Margaret Sanger; Shulamith Firestone, La Diálectica de los sexos, 1970; Germaine Greer, The female eunuch, 1970; Kate Millet, Política sexual, 1969,  etc.) que vienen a enseñar, siguiendo al materialismo sartriano, que en materia de sexualidad no hay nada que sea natural porque no hay nada que sea natural en el ser humano, la naturaleza no existe.

Por la influencia del análisis marxista en los pensadores de aquella época (la época de la revolución cultural del 68 -Wilhelm Reich, Herbert Marcuse-, la revolución sexual,  el amor libre, del freudo-marxismo que se extendió por todas las universidades) afirmaron que todo lo que históricamente hemos asociado a la idea de sexualidad, incluyendo la feminidad y la masculinidad, es un producto cultural. Notoria ha sido también la influencia del estructuralismo filosófico (Michel Foucault, Historia de la Sexualidad, 1976; y Jacques Derrida, entre otros).

Y para las feministas de género, una construcción cultural tremendamente negativa, porque es la que –según ellas- ha permitido la explotación de la mujer por parte del varón. Afirman que decir que hay hombres y mujeres es sólo un pensamiento machista para esclavizar las mujeres al servicio de los hombres.

Y proponen una agenda política para la deconstrucción de toda la cultura: el lenguaje, el derecho, la moral, la familia, las normas jurídicas, la religión; para excluir el dato natural de que la humanidad es dual: masculino–femenino.

Desean una sociedad basada no en el dualismo hombre-mujer, que forma familia, sino en lo que llaman la diversidad afectivo sexual. Ya no seríamos hombres y mujeres sino diversas configuraciones de la sexualidad: homosexual, bisexual, lesbiana, heterosexual, transexual, andrógino, intersexual, pansexual, etc.; cada uno lo que decida ser, al margen de que lo que su cuerpo sea (masculino-femenino).

Como afirma una de las más conocidas ideólogas de género de la actualidad en USA, Judith Butler (El género en disputa: el feminismo y la subversión de la identidad, 1990) las palabras «sexo» y «género» ya no son sustantivos, sino… verbos; «ser hombre o mujer no es algo que se es, sino algo que se hace».

Eso significa que el individuo, hombre o mujer, será lo que él o ella decidan decir y hacer: la sexualidad consiste en mi decisión de ser lo que quiero ser, porque el cuerpo no nos dice nada.

¿Porqué es una ideología?

No parece temerario afirmar que estamos ante una nueva ideología, entendida en el sentido clásico de distorsión de la realidad o, al menos, de minusvaloración de la misma. El género es una ideología: es una concepción del ser humano, muy alejada de la realidad.

Para la visión humanista clásica de nuestra civilización el ser humano consiste en algo, somos criaturas de Dios. Es algo que nosotros no decidimos, tenemos una naturaleza que no la creamos nosotros. Y qué sea bueno para ser un buen ser humano no lo decido yo.

Como se ve la ideología de género es una visión del ser humano, contraria a la experiencia de vida de la inmensa mayoría de la humanidad, contraria a la historia y al sentido común.

Las ideologías contemporáneas nos han demostrado que ideas, absolutamente absurdas, se pueden convertir en una fe. El marxismo fue una fe, el nazismo fue una fe y cuánto daño hicieron.

Las ideologías hacen mucho daño porque son una fe irracional que motivan a las personas a actuar contra la evidencia de los hechos, contra la realidad. Esto es lo que está pasando hoy con la ideología de género.

La ideología de género, la ideología del siglo XXI, no tiene ningún modelo de Estado, de economía, o de vida pública; sino que tiene un modelo de ser humano, nos dice cómo debemos ser cada uno en la dimensión sexual de nuestra personalidad.

Y le interesa la política no para configurar el Estado sino para imponernos desde el poder esa visión del ser humano, y por eso la ideología de género nos afecta a todos, porque todos somos seres humanos.

El género: ¿Es una ideología?
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